17 de noviembre de 2019

Íbamos a Almendra... y terminamos en Fresno de la Ribera

Hay días en los que todo sale redondo y otros en los que casi todo se tuerce, y eso precisamente ocurrió esta mañana.

De entrada el día amaneció plomizo, tristón, oscuro y amenazando lluvia; atributos todos que no nos gustan pero que no impiden que salgamos con nuestras bicis. Los que llegaron antes de las 9 al punto de encuentro tomaron un café mientras llegaba el resto. Cuando ya estábamos casi todos un mensaje avisó de que un sexto bíker, que había dicho que se caía de la convocatoria, finalmente venía pero que le teníamos que dar un cuarto de hora de margen. Así que retrasamos la salida.

En cuanto llegó el sexto iniciamos nuestro camino. La idea era ir contra el viento, para traerlo a la vuelta de espalda, y así llegar a Almendra. Pero de momento, íbamos rodando junto al Duero. Enseguida empezó a chispear. Continuamos y, tras pasar bajo el Puente de los Poetas, tomamos el camino que discurre junto al río hasta las Aceñas de Gijón. Lo que antes era chispeo comenzaba a ser lluvia ligera... Salimos a la carretera de Almaraz y continuamos por ella hasta pasada la antigua cárcel. Poco después nos desviamos para coger el camino de las Aceñas de los Pisones.




Seguimos por él y cuando estábamos casi a la altura de la playa de los Yeyés una llamada nos hizo parar. Uno de los nuestros, que se había rezagado unos metros, nos dijo que se daba la vuelta porque le terminaban de avisar, que tenía un problemilla en Zamora. Le dijimos que nos esperara, que nos la dábamos todos, y así lo hicimos.

Desandamos el camino, al llegar a Zamora en dos minutos solucionó el problema y, como ya habíamos hecho 15 km decidimos no hacer la ruta que teníamos pensada porque ya no nos daría tiempo y rodar hacia el otro lado de la capital, a sabiendas de que el viento nos daría de cara a la vuelta.

Fuimos pedaleando por los Tres Árboles y terminamos saliendo al carril bici de la Aldehuela. Tras pasar la gasolinera y cruzar el puente sobre el Valderaduey giramos a la izquierda, ascendimos y descendimos los dos puentes sobre las vías y tomamos dirección Molacillos.


No mucho después ascendimos por un camino que encontramos a 90º sin saber muy bien adónde nos llevaría. Y no fue muy lejos, porque después del ascenso vino una recta y un descenso, que volvía de nuevo al camino de Molacillos, pero antes de llegar a este viramos a la derecha y tras varios toboganes vimos Coreses.



Bordeamos esta localidad, y cuando vimos a lo lejos una camino ascendente que conocíamos y que lleva hasta un puente sobre la autovía, decidimos ir hacia él. Ascendimos la pendiente que es tendida pero larga, casi dos kilómetros.


Cruzamos por encima de la autovía y giramos a la derecha, para seguir por excelentes caminos de concentración en los que cambiamos de dirección varias veces.


Finalmente nos enfrentamos a otro largo ascenso, de otros dos kilómetros, que nos dejó a las puertas de Sertego (el Centro de Tratamiento de Residuos no Peligrosos) que hay junto a Fresno de la Ribera. A sus puertas hicimos una brevísima parada para comer algo, pero en pocos minutos volvimos a la bici para evitar quedarnos fríos.


 Descendimos dirección Fresno, pero no llegamos a entrar en la localidad porque antes nos desviamos a la derecha. Volvimos a cambiar de dirección alguna vez más y, finalmente, pasamos bajo las vías del AVE y tomamos dirección Zamora. No mucho después cruzamos también el canal Toro-Zamora.


Rodamos en paralelo a él y, después de otro tramo de leve ascenso, volvimos a pasar bajo las vías para tomar un camino trazado en paralelo a estas.


Ya no abandonaríamos esta dirección hasta casi la entrada de la capital. El problema era que, tal y como habíamos pensado, el viento nos daba de frente. El caso es que no era fuerte, poco más que una brisa, pero frenaba y molestaba lo suyo.

A pesar de eso, sin saber cómo ni por qué, nos pusimos a rodar fuerte, todos en hilera para cortar mejor el viento, sin bajar en ningún momento de 23 km/h y llegando en muchos momentos a 25 y 26.


Y así fue como rodando a estas velocidades en pocos minutos nos pusimos de nuevo sobre el puente del Valderaduey, a la entrada de Zamora. Tras dar un agua a las bicis en la gasolinera continuamos por el carril bici hasta el bar CD, donde repusimos los líquidos perdidos y comentamos la "jugada".


Para descargar la ruta (sólo Zamora-Sertego-Zamora), haz clic sobre el logo de Wikiloc.

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Relive 'Morning Nov 17th'


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