12 de abril de 2015

Mirandesa

Hoy era el día previsto para hacer la ruta Mirandesa y se vistió de gala para la ocasión, regalándonos un día soleado con la temperatura ideal para rodar en bicicleta.

Iniciamos la ruta tomando el GR-14 a la salida de Zamora. Tal y como esperábamos al llegar a las cercanías de Entrala apareció el temido barro que va formando capas sobre la rueda y que es arcilla pura. Tan solo fueron unos cientos de metros pero los suficientes como para tener que parar en una fuenta a la salida de Tardobispo para limpiar las trasmisiones.

Tras esta parada técnica continuamos camino sin novedad hasta Pereruela. Tras cruzar esta localidad el paisaje se hace sayagués y comenzamos a disfrutar de las vistas. Aprovechando una pequeña caída de un biker hicimos una parada y comimos algo. Continuamos y enseguida llegamos a las proximidades de Arcillo, que bordeamos siguiendo lo que nos marcaba el GR-14. Pronto estuvimos en el precioso puente de la Albañeza. Tras atravesarlo seguimos rodando hasta Abelón, pero enseguida dejamos atrás esta localidad para dirigirnos a Moral de Sayago. Tras recorrer el pueblo giramos a la salida noventa grados a la derecha. A partir de aquí las balizas son de color blanco y amarillo porque el GR-14 toma otros derroteros. Poco después el camino se pierde si bien se van encontrado balizas en la mayoría de los lugares en los que surgen dudas de hacia donde continuar.

La ausencia de camino en esta zona castigó nuestras piernas al tener que rodar sobre hierba crecida y muy húmeda y por terreno de mal firme. Continuamos y pronto llegamos a Torregamones, donde hicimos otra parada técnica para volver a reponer fuerzas y comprar agua. Enseguida volvimos a nuestras bicis, al salir del pueblo giramos a la izquierda (no seguir la señalización del GR-14 que vuelve a aparecer aquí) y comenzamos uno de los tramos más bonitos de la ruta. Al comienzo el camino es ancho, de excelente firme y ligeramente descendente. Más tarde el camino se va estrechando, inclinando y haciéndose más técnico y, también más bonito. Se va descendiendo con pendientes pronunciadas hasta que por fin, y tras tener que coger la bici al hombro unos metros, llegamos a la presa de Miranda.

Pero quedaba lo mejor... Aunque nuestras piernas ya venían castigadas iniciamos la subida a Miranda por carretera, poco a poco, y así, metro a metro y sufriendo sobre el sillín, y cada uno a su ritmo, logramos llegar todos arriba. ¡Objetivo conseguido!

Rodando por el GR-14 en las proximiades de Entrala.
Bikers en un paisaje típico sayagués.
Camino entre dos fincas cerca de Abelón.
Primavera en Sayago.
Subiendo hacia Miranda do Douro.
Clic sobre el logo para descarte el track.


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