6 de agosto de 2023

Caminos, senderos y pistas en Sanabria

Sanabria está repleta de Caminos Tradicionales que unen unos pueblos con otros, pero también podemos encontrar senderitos con mucho encanto y pistas por las que rodar a buen ritmo. En la ruta de hoy hemos tenido de todos ellos, y todos nos han hecho disfrutar.

La mañana amaneció fresquita y, aunque no madrugamos, al comenzar a rodar no es que sintiéramos frío, pero calor tampoco. Como comenzamos por el Camino Tradicional que une Rabanillo con Quintana y este precioso tramo tiene subidas y bajadas, suaves pero continuas, ese frescor inicial duró escasos minutos.


Al llegar a Quintana continuamos por la calle principal y subimos a la parte más alta del pueblo. Poco después abandonamos esta localidad continuando por el Camino Tradicional que une este pueblo con Limianos. Primero se desciende y se llega a una zona sin arbolado, pero pronto volvemos a encontrar robles. Antes de entrar en el pueblo tuvimos que ascender por una cuesta "adornada" con muchas piedras que hay que ir esquivando si no queremos echar el pie a tierra. 

Una vez en Limianos giramos a la izquierda, descendimos por una calle y volvimos a la derecha para seguir por el Camino Tradicional que une este pueblo y Sotillo. Este es, prácticamente, una bajada continua atravesando una zona de robles. 

Llegamos a Sotillo y, una vez en la carretera que entra al pueblo, proseguimos por un camino de cemento que discurre por la parte izquierda de las viviendas. Prácticamente nos llevó hasta la bajada hacia la vaguada donde se encuentra una bonita, fresca y verde área recreativa y desde donde, unos metros más adelante, comienza la ruta de las Cascada de Sotillo. Nosotros, allí mismo, en vez de tomar este camino continuamos por el que parte a su izquierda, en concreto el Camino Tradicional de Sotillo a Cobreros.

Aproximadamente el primer kilómetro es una subida constante, tendida pero continua y con algunas piedras que dificultan la marcha. Discurre, como es habitual, entre robles, helechos y escobas. Se suceden después algunos sube y bajas hasta que llegamos a una zona abierta, sin árboles, donde dejamos a nuestra derecha la indicación a Cobreros y comenzamos a descender hasta que entramos en el pueblo de San Román de Sanabria. 

Una vez que salimos a la carretera seguimos por ella y, unos cientos de metros después de dejar atrás el pueblo, giramos a la izquierda para coger un camino descendente. Seguimos por él unos quinientos metros y lo abandonamos para girar a la izquierda noventa grados y continuar por uno mucho más estrecho y que cuesta ver si no se va muy atento. De hecho, nosotros nos pasamos de largo y tuvimos que volver atrás para verlo y seguir por él.  

Este "single track" o senderito fue, sin duda, uno de los tramos más bonitos de la ruta. Atraviesa un robledal repleto de vegetación (incluidas zarzas y ortigas) y se rueda entre ellos, sorteándolos en algún momento, serpenteando, subiendo y bajando, y disfrutando al mismo tiempo. 


Desembocamos en un camino de mayor entidad pero poco más adelante volvimos a sumergimos en otro senderito de las mismas características que el anterior, y que atraviesa un "mar" de robles y helechos.

Ya muy cerca de Barrio de Lomba comenzamos a rodar por un camino más ancho que nos llevó hasta la carretera que une esa localidad e Ilanes. La cruzamos y continuamos por el camino que teníamos frente a nosotros.

Este nos llevó hasta El Puente, pero, para llegar, primero rodamos por un buen camino que abandonamos para seguir por una zona en la que, prácticamente, hicimos campo a través unos metros porque un nuevo senderito nos estaba esperando. Este, muy bonito también, nos llevó hasta la zona las proximidades de El Puente de Sanabria, justo donde comienza el Camino Tradicional El Puente-Puebla de Sanabria.

Nos unimos a él y, tras una zona bastante seca, nos encontramos con el río Tera a nuestro lado. El camino casi está trazado en paralelo a este, de hecho hace los mismos meandros que el río, y es muy variado, alternando zonas con más o menos vegetación con otras de bosque cerrado, tramos de camino ancho con otro de sendero. Poco antes de pasar bajo un viaducto de la autovía A-52 pudimos ver una bonita vista de Puebla de Sanabria y su castillo. Continuamos adelante y, tras superar un tramo técnico, comenzamos a rodar junto al río Castro, en su último tramo antes de desembocar en el Tera. 

Cruzamos un puente sobre ese rió y rodamos por carretera bordeando la villa de Puebla. Al llegar al puente sobre el río Tera lo cruzamos.

Bajamos hasta la orilla del río, desde donde hay una panorámica del pueblo que mereció una parada para contemplarla.

Continuamos en paralelo al río y dejamos atrás Puebla por una pista ancha y llana a lo largo de unos dos kilómetros

Giramos noventa grados y poco después nos encontramos con la cancela de una gravera en la que se prohíbe el paso. 

No hay valla así que pasamos por la izquierda de la puerta y comenzamos a ascender por un camino ancho pero nos encontramos con otra puerta, en este caso pasamos por su derecha y seguimos subiendo por el ancho camino.


Después de ascender como un kilómetro y medio (desde la puerta), cruzamos la N-525 y seguimos por el camino que encontramos frente a nosotros. Tras abrir un pastor eléctrico continuamos y rodamos en paralelo a la autovía A-52. Pasamos bajo ella por un pequeño túnel en el que un ganadero había puesto una cancela que abrimos sin problema. Como un kilómetro después entramos en el pequeño pueblo de Triufé.


Pasamos por un par de calles y salimos del pueblo por un camino que asciende ligeramente y está flanqueado mayoritariamente por escobas y algún que otro roble. Gracias a ello podemos contemplar el Sierro de Ferreros y el Alto de San Juan. 


Poco más adelante comenzamos a bajar y lo hacemos a buena velocidad porque el firme lo permite. Al llegar al final del descenso giramos noventa grados a la izquierda y comenzamos un ascenso llevadero pero largo, como un kilómetro, durante el que se nos cruzó un corzo de gran tamaño a diez metros.

Llegamos a la carretera que va de Triufé a Robleda, la cruzamos y continuamos por el camino que encontramos justo en frente. Se inicia descendiendo y así continuará a lo largo de un kilómetro, justo hasta llegar a Chaguaceda, un pequeño pueblo abandonado y con mucho encanto.


Atravesamos lo que fue la calle principal y salimos de las ruinas por un camino que, tras cruzar un robledal precioso, y después de varios cambios de dirección, nos llevará hasta Castellanos.


En este pueblo rodamos en paralelo a una carretera pero después continuamos por una calle que nos llevará hasta la iglesia. Allí cogimos un camino que nos llevó hasta el cruce de la carretera del Lago. Poco después comienza un descenso que concluirá en El Puente. 


Ya en esta localidad, conocida sobre todo por su mercado de los lunes, cruzamos el puente sobre el río Tera y enseguida giramos a la derecha para proseguir por el Camino Tradicional que une esta localidad con Galende. Por él recorrimos como un kilómetro, siendo lo más reseñable un tramo en el que hay una ascensión muy técnica en la que tuvimos que ir esquivando las piedras que fuimos encontrando a nuestro paso. Al terminar esta llegamos a otro camino y poco después lo dejamos desviándonos a la izquierda para subir suavamente hacia Rabanillo. Solo hubo que cruzar la carretera del Lago y seguir de frente para salir a la carretera que lleva al pueblo. Enseguida llegamos a las primeras viviendas y dimos por concluida esta variada ruta por la comarca sanabresa.


Para descargar la ruta haz clic en el logo de Wikiloc.

Powered by Wikiloc

No hay comentarios:

Publicar un comentario