La Albufeira do Acibo es un espacio natural protegido de Portugal que se encuentra entre Bragança y Macedo de Cavaleiros. Cuenta con dos playas fluviales con muchos servicios y muy bien acondicionadas. Hoy prácticamente hemos rodado por todo su perímetro y también visitamos Macedo de Cavaleiros, conformando así una ruta muy variada y bonita.
Los cuatro participantes en esta ruta quedamos a las 10.30 h. en una de las playas del embalse, y es que unos se desplazaban desde Zamora y otro desde Sanabria. Unos minutos más tarde comenzábamos a pedalear con 20º de temperatura y ni una nube en el horizonte.Bordeamos la playa y enseguida, sin darnos tiempo a calentar las piernas, comenzamos una subida corta pero con una inclinación bastante seria.
Al culminarla llegamos a una rotonda desde la que nos dirigimos al cercano pueblo de Santa Combinha. Allí paramos a tomar un café en un bar y enseguida continuamos recto, dejamos atrás el pueblo y entre encinas y olivos llegamos a un mirador donde nos pareció oportuno hacernos un retrato "familiar".
Nada más cruzarlo comenzamos otra subida, más corta y muy dura, de hasta el 19% de inclinación. Una vez concluida descendimos y al terminar la bajada empezamos a subir otra vez, patrón que se repitió cuatro veces más mientras íbamos bordeando el pantano.
Tras ellos llegamos a su final al alcanzar lo que fue la estación de ferrocarril de Macedo de Cavaleiros, muy bonita, por cierto.
Desde allí iniciamos un recorrido por esta ciudad de casi 15.000 habitantes. Pasamos por algunas de sus calles principales.
Tras rodar por una avenida llegamos a una rotonda. Allí giramos a la derecha y comenzamos a ascender. Viramos a la izquierda y empezamos a recorrer una zona residencial con viviendas unifamiliares, algunas impresionantes.
Poco después entramos en el municipio de Valle de Prados, pero la tónica fue la misma, viviendas y más viviendas residenciales.
Después de cuatro kilómetros en los que imprimimos una buena media nos separamos algo de las aguas del embalse para, finalmente, terminar en la carretera que da aceso a las playas fluviales. Por ella rodamos un kilómetro y medio, de nuevo muy cerca de la orilla, "adornado" con pequeñas subidas y bajadas.
Al llegar al punto desde donde habíamos salido unas horas antes, nos bajamos de las bicis y nos dirigimos al bar/restaurante donde recuperamos líquidos en la terraza.
Enseguida nos cambiamos y nos bañamos en el embalse. Allí pudimos quitarnos el polvo que se nos había pegado durante el treyecto. Cuando dimos por concluido el baño, nos duchamos y nos cambiamos. Unos minutos más tarde nos desplazamos hasta Macedo de Cavaleiros para comer allí en el Restaurante A Guerreira. Tras la comida iniciamos el regreso a nuestros puntos de origen.
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