2 de agosto de 2026

Por doce pueblecitos de Sanabria

Es posible que haya quien crea que no es posible pasar por doce pueblos en un recorrido de poco más de treinta kilómetros, pero en Sanabria lo es. La orografía, el minifundio y los ríos y arroyos propiciaron que surgieran muchos núcleos de población. Y existía una red de caminos tradicionales que unía unos con otros. Hoy nos hemos servido de esos caminos para visitar esos pueblecitos.

Ya habían pasado las 10.00 h cuando comenzamos a pedalear, y lo hicimos desde Rabanillo cogiendo, junto a la ermita, el Camino Tradicional que lo une con Quintana. En él predominan los robles que, están tan próximos que han crecido buscando la luz del sol. 


Antes de llegar a Quintana nos desviamos a la derecha para continuar por otro camino tradicional (están indicados con postes de madera y flechas o rótulos amarillos sobre fondo marrón oscuro), este nos debía llevar a Galende. 


Más adelante nos desviamos hacia la izquierda y fuimos ascendiendo en busca de "El Rey Roble", un árbol singular que habíamos visto marcado en un mapa, pero no fuimos capaz de dar con él. Dimos la vuelta y desandamos el camino hasta el desvío que habíamos hecho. Fuimos descendiendo suavemente hasta que llegamos a un camino asfaltado que, con una pendiente muy pronunciada, nos llevó hasta Galende.

Cruzamos la carretera del Lago y seguimos de frente, cruzando así la parte baja de la localidad. Nos desviamos a la derecha para encarar hacia el río Tera. Junto a este y el puente se encuentra un bonito molino. 


Nada más salir del puente nos fuimos a la izquierda para continuar por el Camino Tradicional Galende-Pedrazales. Allí mismo comenzamos la primera subida importante, unos dos kilómetros de subida no muy pronunciada pero de mal firme. Eso sí, bajo la sombra de los robles y con las moscas "satélite" (así llamamos a estos insectos propios de los robledales que giran en torno a nuestras cabezas).a nuestro alrededor.


Al llegar a Pedrazales continuamos subiendo en la travesía del pueblo. Nos desviamos a la derecha para tomar el Camino Tradicional Pedrazales-Vigo, que comenzó con rampas del 14% y en torno a esa cifra continuó como un kilómetro y medio más. Cuando los robles y los castaños lo permitían se podía ver la sierra. 
 

Después de ese kilómetro y medio de ascenso comenzó una bajada, pero muy desproporcionada con relación a la subida realizada: más corta y menos inclinada. Nos llevó hasta la entrada de Vigo de Sanabria. Cruzamos por un pequeño puente el Río Forcadura y nos introducimos en el pueblo. 


Recorrimos una parte de su calle principal para después girar a la derecha y volver a cruzar el mismo río por otro puente. 


Poco más adelante nos desviamos a la izquierda para proseguir por el Camino Tradicional Vigo-Murias. Desde el primer metro y a lo largo de dos kilómetros fuimos ascendiendo, primero atravesando un sombrío robledal, a continuación una zona abierta, para volver de nuevo a rodar entre robles. 
 

Justo antes de entrar en Murias nos desviamos para seguir por el Camino Tradicional Murias-Trefacio. En ese punto comenzamos el merecido descenso. Bajamos casi dos kilómetros en los que dejamos a nuestra derecha el CT que iba a Trefacio para dirigirnos hacia Cerdillo por un precioso camino.


Entramos en una parte de ese pueblecito, que casualmente hoy estaba engalanado y lleno de gente porque se celebraba la IV Kedada Trail Cerdirock en la que participaban en las distintas modalidades casi trescientas personas. 

No pasamos por la zona de llegada para no entorpecer y seguimos fieles a nuestro track, así que continuamos descendiendo por el Camino Tradicional Cerdillo-Molino Botero. Por él nos fuimos encontrando un goteo de corredores haciendo sus últimos metros. Eso nos hizo despistarnos y no nos desviamos donde debíamos, sino que continuamos bajando hasta el molino. Antes de llegar a él cruzamos por un pequeño puente sobre el Río Trefacio.


El error nos obligó a salir a la carretera de Trefacio y descender por ella casi tres kilómetros, justo hasta poco antes de llegar a esa localidad. En todo el tramo no vimos ni un solo coche, solo tres bicis. 


Nos desviamos a la derecha antes de llegar a Trefacio y, de este modo, entramos de lleno en el pueblo, pero solo a una parte del mismo y pronto comenzamos a ascender por varias calles para terminar saliendo del pueblo por un camino con dirección a Villarino de Sanabria. La mitad del recorrido fue subiendo y la segunda mitad haciendo lo contrario. Entramos en Villarino, bajamos por una calle, cambiamos de dirección y terminamos cruzando por un puente el Río Villarino.


Tras cruzar dicho puente comenzamos una subida larga, de un kilómetro y medio aproximadamente, por un bonito camino repleto de robles y algunos castaños. 


Llegamos al siguiente pueblecito, Rozas. Atravesando la localidad nos topamos con una original y colorida puerta de una pequeña finca que no nos pasó desapercibida. 

 
También pasamos junto a una pequeña ermita con un campanario "diferente", que también llamó nuestra atención. 


Cruzamos la carretera de Doney y seguimos de frente por un camino con algo de maleza. Poco más adelante se estrechó y comenzamos a temer que se cerrara, pero no, enseguida se volvió a ensanchar.


Enseguida entramos en otro pequeño pueblo, Barrio de Lagarejos. Al salir de este, un pequeño despiste nos llevó hasta la carretera que une El Puente con Robleda. Continuamos por ella para llegar más adelante al lugar donde nos habría llevado el camino que debíamos haber cogido. Giramos a la derecha, abandonamos el asfalto y enseguida pasamos junto a la ermita de San Pelayo. Seguimos hacia la izquierda pero el camino terminó desapareciendo. Volvimos hasta la ermita y continuamos por otro camino. Este nos llevó mediante un suave descenso hasta la localidad de Sampil. La atravesamos y llegamos a una carreterita. Seguimos por ella hacia la derecha unos cientos de metros y nos desviamos hacia la izquierda para entrar en un camino con mucho encanto.


Enseguida entramos en un pueblo más: Castellanos de Sanabria. Solo tocamos una parte del mismo. Llegamos a la carreterita que lo comunica con la del Lago. Cruzamos esta y continuamos de frente descendiendo hacia el Área Recreativa y Playa Fluvial de Castellanos. Antes de llegar al río nos abrimos a la izquierda y proseguimos por un camino. Tras un tramo algo técnico nos fuimos acercando a la zona de baño.


Continuamos por el camino alejándonos algo del cauce del río. Tras un ascenso y el consiguiente descenso nos acercamos de nuevo al Tera y escuchando su rumor entramos en una zona con menos arbolado y llana.


No tardamos en llegar a El Puente de Sanabria. Cruzamos el puente sobre el río y en la rotonda giramos a la izquierda. 


Seguimos de frente hasta tomar el Camino Tradicional que lo une con Barrio de Lomba. Ascendimos por un sendero algo menos de un kilómetro porque nos desviamos a la derecha abandonando el camino tradicional.


Cruzamos la carretera y continuamos de frente por un camino bastante abierto de vegetación. Pronto comenzamos a descender.


Terminado el decenso llegamos a una pradera repleta de "segadoras" de cuatro patas. Su hubiera muchas más de estas no tendríamos el problema que tenemos en nuestros bosques.


No tardamos en llegar a la última localidad de paso: Ilanes. Al llegar a su calle principal comenzamos la última subida del día. Salimos del pueblo para seguir por el camino que une esta localidad y Rabanillo. Atravesamos un cerrado bosque y enseguida llegamos a la ermita de Rabanillo.


Terminamos con la sensación en las piernas de haber subido bastante y cuando miramos nuestro GPS nos dimos cuenta de que era normal que estuvieran cansadas porque habíamos ascendido 800 metros, pero eso sí, muy a gusto.




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