Hay experiencias agradables y gustosas pero pocas como hacer una ruta en bici y al terminar darse un baño. Hoy hemos podido hacerlo. Hemos hecho una bonita ruta por Sanabria y, nada más terminar, nos dimos un chapuzón en las aguas fresquitas del Lago de Sanabria que nos supo a gloria.
Como algunos tenían que desplazarse desde Zamora hasta el Lago de Sanabria iniciamos la ruta pasadas las 11.00 h de la mañana. Y lo hicimos desde casi la orilla del lago. Nos dirigimos a la esplanada de la Playa de los Enanos y allí tomamos el camino que bordea los campamentos de Ensidesa y Cáritas. Nos desviamos para comenzar a ascender por un sendero que conduce a Vigo de Sanabria.
Poco más adelante de cruzar la carretera de Vigo y San Martín el sendero se convierte en camino y se suaviza la subida.
Tras dos kilómetros de ascenso entramos en Vigo. Desde su calle principal pudimos contemplar las consecuencias del incendio que asoló la zona el año pasado. En la ladera se apreciaba perfectamente hasta dónde llegaron las llamas.
Salimos de Vigo cruzando el puente sobre el río Forcadura. Enseguida nos desviamos ligeramente a la izquierda para tomar el Camino Tradicional Vigo-Murias. El primera tramo discurre entre robles junto a un manto de helechos.
Más adelante el camino se abre para volver a rodar bajo la sombra de los robles hasta las proximidades de Murias. No llegamos a entrar al pueblo sino que nos desviamos un poco antes para continuar por el Camino Tradicional Murias-Trefacio.
Como desde, prácticamente, la salida no habíamos dejado de ascender llegó el momento de resarcirse. ¡Y de qué modo! Porque bajamos a lo largo de tres kilómetros en los que nos divertimos de lo lindo. Sin duda es uno de los mejores descensos de la zona.
Entramos en Trefacio por una calle estrechita, pero terminamos saliendo a la carretera que cruza el pueblo. Por ella seguimos hasta la salida del mismo, momento en el que nos desviamos hacia la izquierda.
Seguimos por el camino que va hacia Villarino, si bien más adelante lo abandonamos. También este resultó ser muy bonito y, además, continuamos descendiendo suavemente los dos kilómetros que rodamos por él.
Terminamos saliendo a la carretera que va a Trefacio. Nos incorporamos a ella unos cientos de metros, justo hasta llegar a la Playa Fluvial de Corneira. Allí volvimos a rodar por tierra. Tras pasar junto al área de caravanas seguimos por un camino, cruzamos un puente sobre el río Tera y nos enfrentamos a una subida casi imposible.
De los cuatro solo uno consiguió subirla sin parar. El resto por unas razones u otras no lo consiguieron. Esta cuesta de terreno suelto nos dejó en el Camino Tradicional El Puente-Galende.
Y por él continuamos con dirección hacia El Puente de Sanabria. Los dos kilómetros que nos separaban de esta localidad también los disfrutamos porque son muy bonitos.
Al llegar a esa localidad la atravesamos de lado a lado, saliendo de ella por el Camino Tradicional El Puente-Puebla de Sanabria. Pero lo abandonamos pronto para desviarnos a la derecha y seguir por el también tradicional El Puente-Barrio de Lomba. La primera mitad de este fue ascendente con pendientes de cierta entidad y entre robles.
Y la segunda, que nos dejó recuperar el aliento, al discurrir por una zona casi llana y abierta.
Ya en Barrio fuimos hasta el inicio de la carretera de Ilanes y allí mismo proseguimos por un camino para dirigirnos a San Román de Sanabria. El primer kilómetro y medio fue de ascenso, también entre robles y algunos castaños.
Pero eso sí, al salir a la carretera nos esperaba una bajada estupenda que nos llevó hasta el mismo San Román.
Cruzamos como la mitad del pueblo por esa misma carretera y nos desviamos a la izquierda para seguir por el Camino Tradicional San Román-Sotillo. Justo al salir del pueblo nos desviamos diez metros a la izquierda para disfrutar de la majestuosidad del Castaño de San Román, un monumento vivo que tiene unos 18 m de perímetro y 24 m de altura. Se cree que su edad puede estar rondando o sobrepasando lo mil años.
Volvimos a las bicis y, tras atravesar una zona abierta, con buenas vistas de la sierra, entramos en un camino más estrecho, rodeado de robles y ascendente. Después de un kilómetro y medio, aproximadamente, comenzamos a descender otro tanto.
Llegamos a la zona conocida como La Alameda, cruzamos el Arroyo de las Truchas por un puente y ascendimos hasta el pueblo de Sotillo. Allí tomamos una calle que apenas toca el pueblo y que nos llevó hasta el final del mismo. Cruzamos la carretera y continuamos de frente, para continuar hacia la cercana localidad de Limianos. En el mismo pueblo comenzamos un ascenso largo, de un kilómetro y medio, la mayoría bajo la sombra de los robles, si bien al final fueron desapareciendo estos.
Terminamos saliendo a un camino, el GR-84 que va cresteando la sierra. En ese punto cometimos un error y nos fuimos hacia la izquierda. Tras unos cientos de metros nos dimos cuenta de que íbamos mal, regresamos al punto donde nos habíamos unido al GR y seguimos por él unas decenas de metros, pero hacia al lado contrario, para ya desviarnos a la izquierda y tomar el camino que va hacia el Lago. Desde allí las vistas eran espectaculares.
Comenzamos descendiendo por un camino adornado, de vez en cuando, con algunas piedras que íbamos esquivando, pero no tardamos en llegar a una zona donde seguir sobre la bici era arriesgado porque el camino estaba compuesto solo por piedras y algunas de buen tamaño. Con la bici en la mano en algunos momentos, y en otros sobre los sillines, recorrimos este tramo que, aunque rondará el medio kilómetro, se nos hizo largo.
Después de pasar una segunda cancela terminó este tramo y continuamos descendiendo. En los últimos metros pudimos ver un jabalí al que le estropeamos el almuerzo, y poco después llegamos a la carretera de El Lago, a la altura del Camping Los Robles. Nos incorporamos al asfalto hacia la derecha para recorrer menos de medio kilómetro, lo justo para llegar al punto donde habíamos iniciado la ruta.
En cuanto colocamos las bicis en los coches nos pusimos los bañadores y disfrutamos de un relajante baño en las aguas del Lago.
Como decíamos al principio, no se nos ocurre un posible final mejor que este. Después del bañito tocó hidratarse y pocos minutos después comer, para así hacer un completo por la zona.
Para descargar la ruta haz clic en el logo de Wikiloc.
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