23 de marzo de 2025

Una más antibarro :(

A pesar de que teníamos planificado una ruta bonita para realizar esta mañana, las lluvias de ayer por la tarde (más de diez litros) llenaron, de nuevo, los caminos de barro. Como estamos hartos de lavar bicis, botas, ropa... en el último momento nos decantamos por hacer kilómetros por asfalto.

Solo tres bikers nos presentamos en el lugar habitual a las 9.30 h. Lo primero que hablamos fue si hacer la ruta prevista o hacer una por carreteras locales. Decidimos mantener la prevista, que nos iba a llevar a El Campillo, pero nada más empezar, al ver cómo estaba de charcos el paseo junto al Duero, cambiamos de opinión, abandonamos este camino y nos dirigimos hacia el Puente de Hierro para repetir la "antibarro" que habíamos hecho hace unas semanas y que aún estaba en nuestro GPS.

La ruta en cuestión ha tenido poca historia y si no fuera por dejar constancia de ella ni merecería una crónica. 

En ella hubo un cuarto invitado que se quiso hacer protagonista: el viento. No era fuerte, pero sí molesto. En teoría iba a soplar del oeste, pero a nosotros nos ha dado la impresión de que ha ido rolando a lo largo de la mañana porque fuéramos para donde fuéramos la sensación era de que nos iba dando de frente. 

El primer tramo que realizamos fue desde la salida del Puente de Hierro a Villaralbo, por el llamado Camino de San Miguel. En Villaralbo, tras cruzar el pueblo, tomamos un camino asfaltado que va hacia la carretera de Moraleja del Vino. En ese tramo pudimos comprobar que, efectivamente, había llovido mucho.



Al llegar a la unión con la carretera de Moraleja (ZA-610) continuamos por esta hasta llegar a esa localidad.


Al terminar la Plaza Mayor nos desviamos a la izquierda para continuar hacia Madridanos por la carretera local que une ambas poblaciones. Tiende algo hacia abajo, así que hicimos el tramo a muy buen ritmo.

Desde Madridanos nos dirigimos hacia Bamba, por un camino asfaltado. A ambos lados del asfalto pudimos contemplar el campo en todo su esplendor, con ese verde primaveral lleno de vida. 


Al llegar a Bamba seguimos por su calle principal, que cruza el pueblo de lado a lado. 


Una vez terminado el pueblo continuamos recto y llegamos de nuevo a la carretera ZA-610, la cruzamos y seguimos sin cambiar de dirección por la antigua carretera que iba a Gema del Vino. El asfalto está totalmente roto en muchos tramos e incluso hay una zona de tierra. Desde él también pudimos disfrutar de bonitas vistas. 



Si ayer había sido un día plomizo y lluvioso, hoy había amanecido sin una nube pero con una acusada bajada de temperaturas. De hecho cuando partimos de Zamora había solo 1º. A medida que iba transcurriendo la mañana, con la inestimable ayuda del sol, fue subiendo la temperatura, si bien el viento provocaba una sensación térmica menor. Ya muy cerca de Gema nuestro termómetro indicaba 7º.

Rodamos por un par de calles de Gema del Vino, cruzamos la carretera de Fuentesaúco y continuamos recto por el camino asfaltado que une esta localidad con Jambrina.


El viento y las subidas que posee hicieron que no rodáramos tan rápido como nos hubiera gustado, salvo cuanto tocaba bajar lo ascendido, claro.


Atravesamos Jambrina de lado a lado hasta coger la carretera que lo une con Peleas de Arriba. De nuevo nos enfrentamos a una subida, bastante larga, si bien, una vez culminada, nos dejamos caer hasta el pueblo. Lo atravesamos siguiendo la propia carretera y continuamos recto. Poco después comenzamos otro ascenso, suave, que nos llevó hasta la A-66. Junto a ella tomamos la primera salida de la rotonda para coger la N-630 dirección Zamora. 


En ligero descenso, tras dos kilómetros, llegamos a otra rotonda en la que seguimos las indicaciones de la N-630. Enseguida llegamos a una tercera donde dos de nosotros tomamos la salida que va hacia El Perdigón por un camino asfaltado. El tercer biker desde allí se dirigió a Zamora porque tenía prisa.

Al llegar a esta localidad fuimos hacia la plaza. Ya en ella nos unimos a la carretera que va hacia Entrala, pero a la salida del pueblo nos desviamos para seguir por el camino asfaltado que va hacia Morales del Vino. En ese tramo está el antiguo apeadero que servía para los habitantes de El Perdigón y de Morales. También perdura un almacén aguantando como puede el abandono y el paso del tiempo.



Al llegar a Morales del Vino nos dirigimos hacia la iglesia y desde allí fuimos a coger la carretera local que va a Arcenillas. Continuamos por ella, si bien al llegar al cruce con la que une el Cristo de Morales con Pontejos, nos unimos a esta, para ir hacia la ermita del Cristo.


Al llegar a la rotonda tomamos dirección Entrala, si bien al llegar al desvío que va hacia el Polígono "Los Llanos" nos desviamos hasta llegar a las naves industriales. Las sobrepasamos y continuamos hacia la carretera de Tardobispo. Al llegar a esta continuamos por ella dirección Zamora. Enseguida llegamos a una rotonda y desde ella seguimos hacia la capital. 

Ya en Zamora cruzamos el río por el Puente de los Poetas, desde donde pudimos captar una bonita imagen de la parte antigua de la ciudad. 


Nos dirigimos hacia Valorio y, siguiendo el carril bici primero, y la antigua carretera de La Hiniesta después, llegamos hasta Valderrey. En vez de dar la vuelta continuamos algo más y terminamos saliendo a la actual carretera de La Hiniesta. Ascendimos la cuesta con la que nos recibió y, culminada esta, nos dejamos ayudar por las rentas acumuladas, no teniendo que esforzarnos mucho para conseguir buena velocidad al ser un descenso hacia la entrada a Zamora. 

Ya en la ciudad bajamos hacia la Puerta de la Feria y desde allí nos dirigimos hacia el río. Frente al Puente de Piedra nos desviamos hacia La Horta y, siguiendo recto, terminamos llegando al punto de salida. Eran las 12.30 y habíamos recorrido 66 km. No está mal esto del asfalto, pensamos, y para celebrarlo nos hidratamos como dios manda. 




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