Hubo una vez un río que fue erosionando durante miles de años su cauce. Así llegó a formar una profunda depresión geográfica conocida como arribes. Más de uno pensará que ese río era el Duero, pero no, nos estábamos refiriendo al Tormes y a sus arribes, que también los tiene. Parte de ellos los hemos podido ver hoy, pero otra parte importante quedaron sumergidos por el gigantesco embalse de Almendra. Unos y otra han sido los protagonistas de nuestra ruta.

